Lo mismo me pasa con los "folletos educativos" de programas ambientales, los de promoción de derechos o los dirigidos a mujeres: son textos largos, elevados, con un mal uso de los gráficos y poco explicativos. A veces son accesibles, pero rara vez amigables, por más dibujitos que tengan.
Escribir para explicar un aspecto de nuestra disciplina es un gran desafío para quienes somos profesionales:
- Al tener dominio sobre nuestro lenguaje especializado (que aprendimos durante años de educación universitaria) y hasta con "latinazos" o palabras en inglés, nos parece que el resto de las personas lo entienden.
- Presentamos un texto educativo como si fuera un artículo científico: con introducción, estado de la cuestión, desarrollo y conclusiones.
- La mayor parte de nuestro vocabulario es abstracto, con muchos adverbios y pocos verbos o sujetos.
- Hacemos poco uso de los ejemplos concretos que la gente pueda entender.
- Haga el ejercicio de sentarte a hablar (sí, hablar) con una persona del grupo meta y pregúntele sobre el tema que usted piensa trabjar: Registre las palabras y ejemplos que utiliza, lo que entiende y sabe del asunto. Usted tendrá que adaptarse a ese lenguaje y perspectiva para que realmente despierte interés.
- Cuando escriba, tenga siempre presenta a las personas del público meta. Pregúntese ¿doña Ceci entenderá esto? ¿Qué diría ella?
- Tengamos presente que las personas leen poco: Las de baja escolaridad porque no tienen costumbre de leer y les cuesta; las profesionales porque tienen poco tiempo. Eso significa ir al grano, desde la primera frase.
- Concéntrese en acciones y hechos, con base en historias de la gente: "Fulano hizo X y le sirvió porque XX".
- Utilice frases cortas, sin utilizar comas, con una idea por frase.
- Evite diseños rebuscados, que impidan una lectura fluida.
- Los textos sobre fotos o dibujos son difíciles de leer.
- Los fondos de colores cálidos (como amarillo o rojo) dificultan la lectura, prefiera colores como el verde o el celeste claros.
- Es más fácil la letra "sin rabitos" y otros diseños complicados.
- La letra de 12 puntos es el tamaño de lectura mínimo aceptable para personas adultas, especialmente quienes utilizan anteojos.
- Ponga a prueba el material antes de publicarlo: llévele un borrador (con todo y diseños) a varias personas del público meta y pídale que lo lea, le señale qué encuentra díficil, qué no se entiende, etc.
Muy buenos tips y excelente observación del problema
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