lunes, 5 de septiembre de 2016

ANALFABETISMO: LA VIDA SIN PALABRAS NI NÚMEROS



Llevo años facilitando talleres en comunidades y, a estas alturas, doy por un hecho que en cada grupo me encontraré personas que no saben leer o escribir del todo, no comprenden textos o solo saben firmar.  He aprendido a descifrar el código cuando me dicen “Ay, no traje los anteojos” o “Mejor escribe usted porque yo tengo mala letra”. Ahora entiendo que es la forma de no evidenciar su difícil condición.

Quizás usted piense como yo pensaba antes: “En Costa Rica son excepcionales las personas analfabetas, si tenemos un 95% de alfabetización”. Pues no. ¿Recuerda la preocupación que hay desde hace décadas por las/los adolescentes que dejan de asistir al colegio? Pues ya llegaron a la adultez y son analfabetas funcionales o por desuso. Sí recibieron algunos años de escolaridad, pero ya olvidaron casi todo.

¿Qué implica esta población analfabeta y cómo afecta a nuestro funcionamiento como sociedad? Estas personas…

  • Ejercen la ciudadanía de manera muy limitada.
  • Deben tomar decisiones solo con base en lo que escuchan y siguen a sus líderes de opinión, porque no tienen otra fuente de información.
  • No comprenden lo que leen en un documento formal, pues su vocabulario es muy limitado.
  • Cuando asisten a una actividad pública no pueden registrar su presencia porque no pueden firmar.
  • Escribir una carta o hacer un reclamo sencillo les resulta imposible.
  • No comprenden la lógica de llenar una matriz con varias opciones de marcar con X.

 Por otra parte, al facilitar talleres dirigidos a poblaciones con baja escolaridad (puede ser sexto o noveno año) la pregunta no es ¿hastá qué año llegó? Más bien: ¿Hace cuánto salió de la escuela o colegio? Porque si pasaron más de 5 años es posible que…

  • Les cuesta seguir un orden e instrucciones, mucho más si vienen por escrito.
  • No puedan interpretar números si vienen escritos en palabras o cifras, tampoco comprenden qué es un porcentaje, como saber cuánto significa un 5% de aumento salarial. Sin embargo, pueden hacer cálculos matemáticos sencillos para comprar y vender en su entorno. Así que los ejemplos tienen que ser con dibujos de pastel o figuras.

  • Tengan un pensamiento muy concreto (basado solo en lo real, inmediato y de corto plazo), porque la lectura y la imaginación es la que desarrolla el pensamiento abstracto (el análisis, la proyección a futuro, crear y entender símbolos, etc.)

  • Requieren ejemplos de la vida cotidiana, muy realistas y mucha repetición.

  • Les cueste aprender por sí mismas, puesto que la falta de escolaridad les impidió adquirir el método de buscar información e hilar conocimiento. Eso significa que, aunque se les dan capacitaciones, no asimilan realmente los contenidos.
  • Tienen poca capacidad de concentración y se cansan rápido, así que requieren recreos constantes.

¿Qué ajustes puede hacer usted en su trabajo para facilitarle la vida a esta creciente población? 

¿Qué puede hacer para incluir a las personas analfabetas o de muy baja escolaridad en sus capacitaciones?

No hay comentarios:

Publicar un comentario