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lunes, 2 de mayo de 2016

A PROPÓSITO DEL 1RO. DE MAYO

Trabajar y aprender... de la mano y con muchos parecidos


"Hay que dejarse de cosas, somos lo que hacemos", escuché decir a un filósofo costarricense en una conversación informal .  Yo pienso igual, pues creo que la forma como nos ganamos la vida define nuestros horarios, una gran parte de las personas con quienes nos relacionamos, el lenguaje y hasta cómo aprendemos. Es más, el trabajo nos define como personas como adultas por la cantidad de responsabilidades y deberes que asumimos, de ahí que la importancia de evitar que las niñas, niños y adolescentes trabajen.
El trabajo y el aprendizaje cada vez son
más horizontales
En todo caso, trabajar implica aprender constantemente, porque en estos tiempos, actualizarse y mantenerse al día es una obligación.

Por eso hay empresas transnacionales que tienen hasta sus "universidades" para asegurarse el avance de su personal hacia donde es requerido. De ahí que tienen una especie de "Currícula" para cada área, cursos formales que subcontratan a centros educativos externos y capacitaciones, que se constituyen en educación no formal, etc.

También hay aprendizaje en una pyme: Recordemos el mentorazgo, que es la transmisión de conocimiento de alguien con más experiencia a un(a) aprendiz. Una estrategia que aplica un zapatero, una pescadora, un padre o una madre enseñando a su prole a trabajar en la pulpería familiar. ¡Todo es aprendizaje!

De hecho, en la diversidad del mundo del trabajo es donde las personas adultas enseñamos y aprendemos, porque es el lugar en donde el "aprendizaje entre pares" (es decir, entre iguales) es muy frecuente. 

Pero vale la pena reflexionar sobre los cambios que nos trae esta "era de la información" a los dos mundos que considerábamos tan sólidos: el trabajo y el centro educativo. ¡Todo está cambiando! Aquí van algunas de mis observaciones:
  • Así como se está reconsiderando la supremacía de un jefe, también se cuestiona la sabiduría de un (a) profesor(a)
  • La "generación del milenio" y otras anteriores han cuestionado la estructura de las jerarquías en las empresas. De igual forma se está rompiendo la obediencia, antes incuestionable, a docentes.
  • Antes se decía "empleados" y ahora son "colaboradores"; antes eran alumnos y ahora son aprendientes (personas activas, no recipientes de información).
  • El trabajo y el estudio se hacían en sitios específicos (la oficina, la planta, el aula, etc.) y ahora se trabaja y aprende en casi cualquier lugar.
  • Ambos se están volviendo más flexibles y horizontales, lo cual requiere "aprender a aprender" para adaptarnos al cambio constante. 
¿Cuáles otros cambios añadiría usted?
¿Qué cree que necesitamos aprender para sobrevivir al cambio constante y a la horizontalidad?






martes, 9 de febrero de 2016

A NOSOTR@S NOS TOCA EL CAMBIO

Oigo decir con frecuencia una frase con la que no coincido: "¡Hay que enseñarle a los niños a... 

Queremos que aprendan a reciclar, manejar con más cuidado, a hacer ejercicio y comer mejor, a tener mejores relaciones de pareja, para que haya algún cambio. "Que cambien ellos"-es lo que en realidad estamos diciendo- yo no.
Es una lógica muy común, que ha saturado la currícula escolar de contenidos, sin que el impacto haya sido significativo.

Yo creo que deberíamos decir: Los "grandes" tenemos que cambiar, para darle el ejemplo a niños y jóvenes. Me explico: ¿Qué es más efectivo? ¿Una clase de educación vial, ojalá con solo dibujitos en un papel o cruzar todos los días la calle, a media cuadra, agarrados de la mano de la mamá? ¡Adivine: el ejemplo y la práctica diaria con mamá!

Es muy fácil dejarle la tarea a las nuevas generaciones, cuando la nuestra es la responsable de tanto desastre! No hay otra: nos toca mostrar el esfuerzo que requiere evolucionar, enseñar con el ejemplo y para eso debemos CAMBIAR.

No se vale decir que "a estas alturas no se nos pega nada". La neurociencia nos demuestra lo contrario: el cerebro es capaz de hacer nuevas conexiones, de aprender a cualquier edad y hasta nos dice que aprender cosas nuevas constantemente es la mejor forma de ahuyentar el Alzeimer´s.

De hecho, está demostrado que a las personas adultas nos ayuda el bagaje que tenemos, la experiencia obtenida con los años, para usarlos como una base para aprender todavía más. Es como tener mucho "tomacorrientes", hay muchas opciones para conectarse.

No hay excusas: ¡es hora de aprender a ser una mejor humanidad!