lunes, 19 de septiembre de 2016

EL LIMITADO PODER DE LA PALABRA

Docentes costarricense rabajando en Patrimonio Cultural
Cuando yo estaba en el colegio había una profesora que iniciaba su clase con un pensamiento escrito en la pizarra y lo comentaba. A lo largo de los años me di cuenta que ella era la norma, no la excepción: los Consejos de profesores empezaban con la lectura de una "Motivación"; abundan los "pensamiento positivos" en los programas de radio y televisión y hasta he visto reuniones vecinales empezar con alguna lectura similar. Se cree que la lectura inspiradora será suficiente.

Entiendo que se hace con buena intención, pero se trata de una práctica de poco impacto educativo. La razón es simple: Solo retenemos el 20% de lo que escuchamos yel 30% de lo que observamos (Kaplún,1998). 

Por lo tanto, no esperemos que una charla cambie hábitos o un pensamiento que le leamos provoque cambios de actitudes. Hábitos y actitudes requieren de mucho tiempo y repetición para generar un cambio en la estructura cerebral.

Aunque implique más tiempo y esfuerzo, si queremos provocar el desarrollo del personal desarrollemos talleres que involucren a las personas.

Veamos la diferencia: Una persona adulta asimila el 90% de lo que hace.

Aquí algunas sugerencias:  

  • Si va a utilizar rótulos, deje preguntas abiertas al finalizar para que quienes lean puedan reflexionar y apropiarse a su manera de la idea.

  • Pida a las personas que generen algún trabajo a partir de la lectura: que escriban sus pensamientos, lo comenten con otra persona, hagan un dibujo o presentación.

  • Cambie los rótulos con frecuencia, para que la vista no se acostumbre y deje de llamar la atención 

 

lunes, 5 de septiembre de 2016

ANALFABETISMO: LA VIDA SIN PALABRAS NI NÚMEROS



Llevo años facilitando talleres en comunidades y, a estas alturas, doy por un hecho que en cada grupo me encontraré personas que no saben leer o escribir del todo, no comprenden textos o solo saben firmar.  He aprendido a descifrar el código cuando me dicen “Ay, no traje los anteojos” o “Mejor escribe usted porque yo tengo mala letra”. Ahora entiendo que es la forma de no evidenciar su difícil condición.

Quizás usted piense como yo pensaba antes: “En Costa Rica son excepcionales las personas analfabetas, si tenemos un 95% de alfabetización”. Pues no. ¿Recuerda la preocupación que hay desde hace décadas por las/los adolescentes que dejan de asistir al colegio? Pues ya llegaron a la adultez y son analfabetas funcionales o por desuso. Sí recibieron algunos años de escolaridad, pero ya olvidaron casi todo.

¿Qué implica esta población analfabeta y cómo afecta a nuestro funcionamiento como sociedad? Estas personas…

  • Ejercen la ciudadanía de manera muy limitada.
  • Deben tomar decisiones solo con base en lo que escuchan y siguen a sus líderes de opinión, porque no tienen otra fuente de información.
  • No comprenden lo que leen en un documento formal, pues su vocabulario es muy limitado.
  • Cuando asisten a una actividad pública no pueden registrar su presencia porque no pueden firmar.
  • Escribir una carta o hacer un reclamo sencillo les resulta imposible.
  • No comprenden la lógica de llenar una matriz con varias opciones de marcar con X.

 Por otra parte, al facilitar talleres dirigidos a poblaciones con baja escolaridad (puede ser sexto o noveno año) la pregunta no es ¿hastá qué año llegó? Más bien: ¿Hace cuánto salió de la escuela o colegio? Porque si pasaron más de 5 años es posible que…

  • Les cuesta seguir un orden e instrucciones, mucho más si vienen por escrito.
  • No puedan interpretar números si vienen escritos en palabras o cifras, tampoco comprenden qué es un porcentaje, como saber cuánto significa un 5% de aumento salarial. Sin embargo, pueden hacer cálculos matemáticos sencillos para comprar y vender en su entorno. Así que los ejemplos tienen que ser con dibujos de pastel o figuras.

  • Tengan un pensamiento muy concreto (basado solo en lo real, inmediato y de corto plazo), porque la lectura y la imaginación es la que desarrolla el pensamiento abstracto (el análisis, la proyección a futuro, crear y entender símbolos, etc.)

  • Requieren ejemplos de la vida cotidiana, muy realistas y mucha repetición.

  • Les cueste aprender por sí mismas, puesto que la falta de escolaridad les impidió adquirir el método de buscar información e hilar conocimiento. Eso significa que, aunque se les dan capacitaciones, no asimilan realmente los contenidos.
  • Tienen poca capacidad de concentración y se cansan rápido, así que requieren recreos constantes.

¿Qué ajustes puede hacer usted en su trabajo para facilitarle la vida a esta creciente población? 

¿Qué puede hacer para incluir a las personas analfabetas o de muy baja escolaridad en sus capacitaciones?