Llevo años facilitando
talleres en comunidades y, a estas alturas, doy por un hecho que en cada grupo
me encontraré personas que no saben leer o escribir del todo, no comprenden
textos o solo saben firmar. He aprendido
a descifrar el código cuando me dicen “Ay, no traje los anteojos” o “Mejor
escribe usted porque yo tengo mala letra”. Ahora entiendo que es la forma de no
evidenciar su difícil condición.
Quizás usted piense
como yo pensaba antes: “En Costa Rica son excepcionales las personas analfabetas,
si tenemos un 95% de alfabetización”. Pues no. ¿Recuerda la
preocupación que hay desde hace décadas por las/los adolescentes que dejan de
asistir al colegio? Pues ya llegaron a la adultez y son analfabetas funcionales
o por desuso. Sí recibieron algunos años de escolaridad, pero ya olvidaron casi
todo.
¿Qué implica esta
población analfabeta y cómo afecta a nuestro funcionamiento como sociedad? Estas
personas…
- Ejercen la
ciudadanía de manera muy limitada.
- Deben
tomar decisiones solo con base en lo que escuchan y siguen a sus líderes de
opinión, porque no tienen otra fuente de información.
- No comprenden
lo que leen en un documento formal, pues su vocabulario es muy limitado.
- Cuando
asisten a una actividad pública no pueden registrar su presencia porque no
pueden firmar.
- Escribir
una carta o hacer un reclamo sencillo les resulta imposible.
- No
comprenden la lógica de llenar una matriz con varias opciones de marcar con X.
Por otra parte, al
facilitar talleres dirigidos a poblaciones con baja escolaridad (puede ser sexto
o noveno año) la pregunta no es ¿hastá qué año llegó? Más bien: ¿Hace cuánto salió de la escuela o colegio? Porque
si pasaron más de 5 años es posible que…
- Les cuesta seguir un orden e instrucciones, mucho más si vienen por escrito.
- No puedan
interpretar números si vienen escritos en palabras o cifras, tampoco comprenden
qué es un porcentaje, como saber cuánto significa un 5% de aumento salarial.
Sin embargo, pueden hacer cálculos matemáticos sencillos para comprar y vender
en su entorno. Así que los ejemplos tienen que ser con dibujos de pastel o
figuras.
- Tengan un
pensamiento muy concreto (basado solo en lo real, inmediato y de corto plazo),
porque la lectura y la imaginación es la que desarrolla el pensamiento
abstracto (el análisis, la proyección a futuro, crear y entender símbolos,
etc.)
- Requieren
ejemplos de la vida cotidiana, muy realistas y mucha repetición.
- Les cueste
aprender por sí mismas, puesto que la falta de escolaridad les impidió adquirir
el método de buscar información e hilar conocimiento. Eso significa que, aunque
se les dan capacitaciones, no asimilan realmente los contenidos.
- Tienen poca
capacidad de concentración y se cansan rápido, así que requieren recreos
constantes.
¿Qué ajustes puede
hacer usted en su trabajo para facilitarle la vida a esta creciente población?
¿Qué puede hacer para incluir a las personas analfabetas o de muy baja
escolaridad en sus capacitaciones?